Limpia, natural y elegante, la manicura francesa tiene mil adeptas pero, a veces, hacértela en casa es todo un reto. ¿El mejor truco? ¡La paciencia! Dejar secar bien cada capa es garantía de los mejores resultados. Así que hazte con tu kit KADŌ y destina un tiempo para tu belleza, sin prisas. Primero da forma a tus uñas con una lima, aparta las cutículas con un palito y aplica una capa de BB Base alisadora. Después, aplica el tono Grace French Coat desde la parte superior central de las uñas hacia los extremos… y deja secar. Ahora viene la parte más difícil: ¡el color blanco! Aplica el color Peace French Coat. Si te cuesta controlar el pulso, puedes utilizar como guía un trocito de Post-it o de cinta adhesiva, redondeada con unas tijeras. Y de nuevo… paciencia. Para finalizar, aplica una nueva capa en color Grace si no quieres demasiado contraste y no olvides el toque profesional: Top Coat, que dará a tus uñas el acabado brillante, mate o efecto gel. Oh là là!

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